jueves, 9 de octubre de 2008

¡Pobre D. ALFONSO!
















Hoy me he encontrado con D. Alfonso XIII. ¡Pobre Alfonso!
Me ha asombrado encontrar su nombre tallado -y con buena letra- en esta preciosa fuente. Dedicada por lo que, en aquel momento y por muy poco tiempo, fuera el Ayuntamiento Constitucional de la Villa, D. Alfonso todavía pervive en la memoria de estas limpísimas aguas.
De origen romano por su manantial, mis adoradas aguas vierten su poético rumor en una preciosa fuente re-dedicada a D. Alfonso... ¡pobre Alfonso!.
Dicen los paisanos que si -en un momento de desesperación- bebes del bronce central, tus deseos se verán un día recompensados... y, seguro, tu cuerpo se verá acariciado por las más dulces de las compañías. Doy fe que es cierto. Cuando bebí de aquellas aguas, nunca pensé encontrar caricias tan dulces como las que a mi cuerpo ha reservado el tiempo. No así D. Alfonso. ¡Pobre D. Alfonso!.
D. Alfonso, el de Roma. Sí... hoy también encontré entre los cajones de mis abuelos el Monárquico recuerdo a la Muerte de D. Alfonso. ¡Pobre D. Alfonso!. Decía el recordatorio que sus últimas palabras fueron: "¡Dios mío, España! ¡España, dios mío!"... ¡Pobre D. Alfonso!. Y contemplando tal reliquia (¿cómo llegaría a manos de mis abuelos este precioso recordatorio?), me he acordado de la fuente de aquellos días. ¡Pobre D. Alfonso!
¿Qué hiciste Alfonso?. Todos te abandonaron en aquellos momentos. Apostaste por Rivera, y cuando Rivera cayó, contigo cayó la Paz disimulada que tu presencia traía a España. ¡Pobre D. Alfonso!
A pesar de todo y por ese mismo todo, un Rey tuvo que abandonar su corona. Tras el ruido de aquel tren, vino una ilusionante República. ¡Pobre D. Alfonso!
Y ahí quedó, en estas aguas, en esta fuente y en esta Villa el rumor de tu presencia diminuta.
¡Pobre D. Alfonso!

Alfonso XIII nació el 17 de mayo de 1886 en el Palacio Real de Madrid. Como hijo póstumo de Alfonso XII y María Cristina de Habsburgo-Lorena, su reinado empezó desde su nacimiento; por ello, su madre ejerció como regente hasta 1902. En 1906 se casó con Victoria Eugenia Julia Ena de Battenberg, con la que tuvo seis hijos: Alfonso, Jaime, Beatriz, Cristina, Juan, al que nombró sucesor de los derechos dinásticos, y Gonzalo.
Desde joven, Alfonso fue educado en la doctrina católica y liberal para ser rey y soldado. En el contexto del alejamiento entre la España oficial y la España real, los intentos de regenerar España tras el desastre de 1898 y la constitución de 1876, el Rey intervenía en asuntos políticos. Además, tuvo que afrontar diversos problemas como las guerras de Marruecos, el movimiento obrero y el nacionalismo vasco y catalán.
El inicio del reinado coincidió con un cambio generacional en los los partidos dinásticos: el conservador Cánovas fue sustituido por Antonio Maura y el liberal Sagasta por José Canalejas.
La neutralidad de España durante la I Guerra Mundial abrió mercados y favoreció el crecimiento económico y la agitación social. La crisis de 1917 junto al nacionalismo catalán, el sindicalismo militar y las huelgas revolucionarias aumentó la descomposición del régimen político que influyó en el fracaso en 1918 de un gobierno nacional formado por miembros de los dos principales partidos. El reajuste económico posterior a la Guerra Mundial, los fracasos militares en Marruecos, las revueltas sociales y los problemas regionales aumentaron las dificultades internas y la debilidad de los gobiernos, que fueron incapaces de afrontar la situación.
El golpe militar de Miguel Primo de Rivera de 1923 fue la solución de fuerza que intentaba solucionar la crisis, con la aprobación del Rey. En un principio, la dictadura fue bien recibida: en 1925 el desembarco de Alhucemas terminó con la guerra de Marruecos; se restableció el orden social y se produjo un desarrollo de las obras públicas. En cambio tras el fracaso de la experiencia primorriverista, el Rey intentó en 1930 restaurar el orden constitucional, pero los partidos republicanos, socialistas y el nacionalismo se unieron contra la monarquía. La victoria electoral de los socialistas y republicanos en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 hizo que el monarca abandonara el país, en un intento de evitar una lucha civil, momentáneamente evitada con la proclamación de la II República, el 14 de abril de 1931.
Alfonso XIII vivió en el exilio diez años, hasta su muerte en 1941, en Roma, donde vivió sus últimos años de vida. En 1980 sus restos mortales se trasladaron al Panteón de los Reyes del Monasterio de El Escorial (Madrid).

7 comentarios:

Thiago dijo...

...¡Y pobre República! Que desde que nació le dieron por el culo.. ¿A qué no hay una fuente a la República? jajaj

Bueno, que digo.. si yo soy monarquíco ahora que me acuerdo jajaja


Cari, no me llames MENTOR MEUS, me hace mayor, suena a que me meo todo y ademas, todos los alumnos terminan devorando (y mejorando) a sus hijos, jajajaj

Bezos.

hm dijo...

... pues a mi no me pasa como a Thiago, que es monárquico... yo soy republicano; no creo que se deba heredar el derecho a ser cabeza del estado.

Pot otra parte, mi juicio histórico sobre Alfonso XIII es negativo; siempre he pensado que lo que hizo fue quitarse de en medio... salir por patas en un "ahí os quedáis"... si ni siquiera perdió las elecciones... salió huyendo porque creía que las iba a perder.

jahh dijo...

No creo que a ti te afectara mucho su marcha. Primero porque no habías nacido y segundo, porque eres republicano. No dormirás hasta ver a Ana Botella como Presidenta de la República...jajajjaa.
¡ NO ME PEGUES !

Tu jahh...

Mario dijo...

Alfonso XIII y su hijo Don Juan, me parecen dos figuras muy iguales... Quizás algunas de las cosas del padre se reprodujeron en su hijo...

En fin... espero que me hayas perdonado!!!

Besos, dos, tres... ¿cuatro?

Stultifer dijo...

En Málaga, en un paraje llamado El Chorro, hay una silla de piedra y una mesa donde está inscrito que Alfonso XIII inauguró el pantano del Guadalhorce. Queda bien con el paso del tiempo.

Carlos Becerra dijo...

Ángel...

Es verdad, una bonita fuente, con sus cinco grifos, y esa leyenda.
En ella llego a leer:

"Reinando Dn. Alfonso XIII el ayuntamiento constitucional..."

Y me llama la atención que el resto del texto esté ilegible, no creo que sea un deterioro por la acción erosiva del tiempo, supongo que se deberá a algo político...

No se ??? O tal vez me perdí en algo de tu post, quizas la explicacion esta en lo que dices de la re-bautizacion.

Al leer su biografia sintetizada se halla en verdad la explicacion a lo de "Pobre Alfonso", le tocaron épocas muy dificiles y con pugnas en el poder aterradoras.

Ángel...
Muy bonito el post !!!

Un abrazo mi amigo !!!

CarlosHugoBecerra.

david guzmán sanjurjo dijo...

Pues pobre Alfonso, aca no entendemos de monarquías, ya que no hay reyes desde hace como mmm, nunca los ha habido, hubo un tiempo en que los virreyes gobernaban, luego de que España nos vino a colonizar, pero de eso ya mas de 200 años.
Muchos besos y acabo de ver aquella respuesta de las posiciones jajaja me dio mucha risa
muchos besos