domingo, 12 de octubre de 2008

12 de Octubre

12 de Octubre. Día de la Hispanidad.
Multitud de estelas recuerdan, en España y supongo que en toda Hispanoamérica, tal día y a infinidad de personajes relacionados con él.
A mí siempre me pareció una fecha entrañable. Sin tener en cuenta las grandes polémicas sobre la acción colonizadora de España en América, las grandes críticas de las naciones hermanas a la que fuera su colonizadora y los grandes desastres culturales que una acción así desendecanó en aquellas culturas intactas, no dejo de emocionarme cuando, por cuestiones de trabajo, trato con tantos, tantos, tantísimos hispanoamericanos que viven en nuestras tierras y que como hermanos son tratados e integrados en nuestro País. Cada día, en la calle, en mi barrio, en el autobús, en el cine, en el teatro, en el supermercado son infinidad de Ecuatorianos, Colombianos, Mexicanos, Dominicanos, Argentinos... -y demás nacionales de aquellos países- con los cuales tratamos de forma tan cordial, en una misma lengua, en unos mismos gestos y en unas mismas complicidades, que un día así no hace nada más que recordarme los largos lazos de fraternidad con estas gentes y con estos países con los que España debería de volcarse preferencialmente en su acción polícitica internacional.
Sí... en un día así, echo de menos encender la televisión y encontrarme con un telediario en el que después de las noticias nacionales se hable e informe largamente sobre estos Países hermanos, sobre estas gentes que con su esfuerzo ayudan a caminar a la economía nacional y a tintar de multiculturalidad a este estado tan desgastado por discusiones nacionalistas tan vanas. Echo de menos una política nacional volcada de forma preferencial en los paises de habla hispana y aunque conozco a muchos españoles que -en misión- dejan su vida ayudando en la pobreza a estos hermanos hispanoamericanos en sus propios países -enseñanza, sanidad, infraestructuras, educación y formación profesional...-, echo de menos una acción social internacional para sacar de la pobreza a todos estos territorios bellísimos que un día formaron y constituyeron "Las Españas".
En un día tal, quede, a pesar de todo, un saludo de hermandad.

6 comentarios:

Carlos Becerra dijo...

Ángel...

Es un tema muy polémico, como ya sabes soy argentino, y en mi tierra natal no había de esas grandes y maravillosas culturas que si tenían en otras latitudes americanas.

Argentina es básicamente europea, es mas, diría yo, lo mas europeo de América, y esto no lo afirmo desde la ignorancia, sino que me avalan dos títulos universitarios y la simple cuestión de haber estado en treinta y dos países, cosas estas, ambas, que me deben dar cierta credibilidad.

Pero hay otra América, la aborigen, la de raíces profundas, la de culturas impresionantes, que esta formada aun hoy día por varias naciones que no voy a nombrar para no lastimar determinados sentimientos.

La de Los Incas, Los Mayas, Los Aztecas, solo por citar tres, pero la lista seria muy larga.

Amigo Ángel, aquel viernes 12 de Octubre de 1492 no fue el "Descubrimiento de América", fue un “encuentro de culturas”.

Y es bueno entender que de las que eran locales, autóctonas, o nativas, poco y nada ha quedado después de cinco siglos.



Yo hoy celebro el Día de la Hispanidad, lo hago con jubilo y alegría, lo hago con esperanza y pasión.

Pero no se debe olvidar que en muchas comunidades de la tierra americana HOY ES UN DIA DE LUTO.

Un abrazo.

CarlosHugoBecerra.

david guzmán sanjurjo dijo...

Pues como dice Carlos Becerra, puede que sea un contraste de culturas, creo que los contemporaneos no podemos discernir las causas, consecuencias y atribuciones que los ancestros ocacionaban y tenían. No, porque para México, por citar un ejemplo, la llegada de los españoles fue el final de una cultura sabia y vasta y la imposición de una religión erigida sobre los cimientos de las creencias que había: La catedral construida sobre los templos mayas. Y esos son los hechos no sangrientos.

Pero estoy contigo en tu opinión, debería ser el día de la hermandad, deberíamos ser uno mismo y no sólo con los países que a España le tocó colonizar, sino con todos los demás. Pero la vanidad y el egoismo nos sigue hasta los niveles de nación y sólo los pequeños, nosotros, podemos desacirnos de ese lastre.

Un beso.

david guzmán sanjurjo dijo...

Me emocioné, no era temnplo Maya sino Azteca. Besos

hm dijo...

Ángel... el problema es que donde nosotros vemos una cultura hermana hay gente que ve gente a la que explotar... desgraciadamente.

En cuanto al descubrimiento, estoy de acuerdo con David en que lo que hubo fue un encuentro de culturas... y yo si soy de los que pienso que Europa (aunque el mayor peso lo llevó España, secundada de Portugal e Inglaterra) realizó una acción civilizadora, comparable a la que hizo Roma con las riberas del Mediterráneo...

Además, ciertas tribus de indios, lucharon con los españoles contra los aztecas (al menos puedo citar a los malinches) y para ellos, los españoles fueron liberadores que vinieron a librarles de los mayas... al final, como todo hecho cultural, es complejo...

Pero quedémonos en los puntos de encuentros; que tenemos un pasado común y que deberíamos actuar de una manera más solidaria entre nosotros.

Angel dijo...

Carlos: como siempre, tu punto de vista es muy clarificador. Como casi todo en la vida, está el anverso y en reverso... supongo que aquí ocurre lo mismo.
Un abrazo, Carlos.

David: Gracias, también, por tu punto de vista. Mayas o Aztecas. Aztecas o Mayas... las múltiples culturas americanas son apasionantes. ¡Ganitas las mías por conocer Hispanoamérica!...
Besos, David... bien posicionados... ¡ya sabes! jajaj!!!

HM: Sí, echo en falta la necesaria solidaridad. En muchos sentidos, tal y como he expuesto en el post.
A fin de cuentas, nos tenemos como naciones hermanas, o eso pensamos nosotros ¿no?
Besos!

alvaro Locx dijo...

Sabes mi estimado ängel justo ahora leo un libro de Gary Jennings "Azteca" que habla de ese choque de dos mundos.

Hace unos años viaje por España y conocí Andalucía, Madrid, Galicia, Castilla y León y Cataluña y me llamo la atención que España es un país de contraste tanto como su propia geografía, viví gestos lo mismo de cariño y hermandad que de racismo e intolerancia.

Nuestra historia esta tatuada en ese marco entre los peninsulares que aportaron lo mejor de sí y su cultura y los que por ambición e ignorancia destruyeron e impusieron sus creencias.

Creo que somos una gran familia, con parientes ricos y pobres pero con la misma sangre recorriendo nuestras venas..