jueves, 7 de agosto de 2008

OREMUS



Cuando me llama, siempre me queda un sabor amargo.

A pesar de aquellos años ya remotos, Luis decidió, entre crisis y crisis, ordenarse sacerdote. No sé quién tiene las ideas claras: si él o yo. Pero lo cierto, es que al terminar la conversación, siempre deja en mí una tristeza sutil.

Falto de cariño, quizá supo encontrarlo en la sotana. Pero no comprendo cómo ese disfraz deja ser feliz a alguien tan mundano. Sin darse cuenta, el inconsciente le lleva por malos caminos y deja translucir cierta infelicidad en un puesto que quizás no fuera el suyo.

Amigo de la buena vida y deseoso de erotismo, quizás rozando el exceso, no es consciente de sus límites vitales autoimpuestos. Y siempre lo encuentro al borde del precipicio.

Definitivamente, hoy me ha convencido en mis sospechas. No le quedó más remedio. No supo dilucidar los caminos de la vida, y siguió el que quizás le resultó más fácil: el Sacerdocio.

Y de ahí vienen sus conflictos; su mente y su corazón van por caminos distintos.

Y es que, Luis, cada vez que me llama, lo que realmente quiere es Ser él mismo.

10 comentarios:

Bala dijo...

Soy optimista con Luis, al fin y al cabo, no son cosas incompatibles, y además, siempre puede dejar el sacerdocio cuando quiera.

¿Vas a post por dia? Vaya, ya se te han pegado las malas costumbres de Thiago y Stultifer.

Carlos Becerra dijo...

Es una temática muy conflictiva...

Las túnicas, las sotanas, los hábitos, los uniformes . . . son formas de esconder nuestra propia esencia. Por eso los que los usan precisan eventualmente desnudar su espíritu y mostrar en intimidad y a quien confían su verdadera identidad.

Somo prisioneros de nuestras tendencias, ellas nos guían por un camino que en ocasiones es sinuoso solo para probar nuestra fortaleza.

Yo no podría ser cura, no solo por falta de fe, sino que encuentro realmente desagradables las normas eclesiásticas, es mas, son a mi parecer inhumanas y antihigienicas.

Tu amigo seguramente desistirá, son orientaciones que precisan de una gran fuerza vocacional, y si su carne no tolera el norte que le impone la brújula de la iglesia es casi seguro que abandone la nave, lo que no se si lo llevara a la felicidad, pero seguro que si lo lleva a ser mas EL MISMO.

Un abrazo.
CarlosHugoBecerra.

hm dijo...

Yo estudié en un colegio de curas bastante peculiar (bueno, no eran exactamente curas)... quizá por eso, varios de los profesores-religiosos que tuve se han salido de la orden... tenían unas ideas, digamos, demasiado avanzadas para lo que la Iglesia está preparada a admitir.

En cualquier caso, si tu amigo encuentra la felicidad así, bien por él... si no, todo el mundo tiene derecho a equivocarse y desandar el camino.

Angel dijo...

Bala: Bueno... escribo según va apeteciendo. Unos días más, otros menos! jajaj!!!... Hay veces que interesa más leer lo que escriben los demás... que suele ser mucho más interesante y ocurrente, además de ser más enriquecedor!!

Carlos: muy buena tu apreciación. Mi inquietud dimana en que pienso que ha metido en un camino del que le va a ser difícil salir porque no está dispuesto a afrontar las dificultades que te impone la vida al emprender una nueva senda. Es decir: cuando uno tiene 18 años no suele tener problemas para cambiar de camino y emprender nueva vida. Pero cuando ya se acerca a la treintena o está en ella, hay que ser muy valiente para dejar una vida de "comodidad" garantizada para luchar por abrirte un nuevo camino en la vida: buscar un trabajo, afrontar las dificultades de la nueva vida que emprendes... en fin! Que no sé yo si Luis será capaz de romper y emprender nuevo vuelo... porque es mucho lo que le ata y quizás pocas las fuerzas para romper las ataduras.

hm: Llevas razón. El problema es, ya te digo, tener la valentía para romper esos vínculos... y emprender una nueva vida. Ese es el problema de Luis: que no sé si estará dispuesto a hacerlo.
Por lo demás, tiendo a pensar que aquellos días que pasé en el colegio de curas fueron muy felices. jajaja!

Rocío dijo...

Independientemente del caso real- ahí no me meto-, escribes muy bien.
Me encanta el título de tu blog y la foto que tienes en el perfil.
Volveré.

Mario dijo...

Deja a Luis ser él mismo. Y nunca dejes de ser su amigo por esa decisión que tomó... pues ¿acaso el comparte todas tus decisiones?

Abrazos varios.

Angel dijo...

Gracias rocio, muy amable. Y me alegra que te guste. Yo también te seguiré!.

Mario... ¡no me pegues! ¡dios me libre de no dejarle ser él mismo! ¡de hecho, lo es!... Y yo no pienso impedírselo... ¡hasta ahí podríamos llegar! Por eso pienso que tiene ese grado de intimidad conmigo: porque sabe que no le voy a abroncar... jajajaj!
No obstante, decirte que comparte muchas de mis decisiones aunque otras no estaría por la labor el compartirlas! jajja!!!
Espero tu absolución! jajaja! ¿o se la tengo que pedir a Thiago, Deus Supremus? jajajaj!

Angel

Mario dijo...

Por dios, nunca te pegaría...
Mis bendiciones, querido Ángel.
Jamás pondría mi mano sobre tí, a no ser que me permitieras una caricia.

Thiago dijo...

jajaa Efectivamente, vas a post por día, ya se te han pegado las buenas costumbre, no como bala que siempre tira con retraso, una ez al mes omenos, y eso que está inspirado el cabrón, ajaja

Luis, pues mira, yo croe que hoy en dia se puede ser cura y gay como medico y gay o artista y gay... Ya no veo el conflicto, francamente, pq nadie espera de un cura castidad (que es lo que realmente te jode el caracter, jaja).

Venga a follar todos que con sotana es mas facil jajaja

Bezos

Angel dijo...

jajajaj! Si de caricias se trata, Mario, todas las que quieras! jajaja!

En cuanto a Thiago, pues decirte que eso de que con sotana se folla mejor, habría que verlo! jajajaj! No tengo yo muy claro ese asunto... con tanto refajo, como que me parece más difícil, jaja! No obstante, no tengo yo muy claro que Luis sea gay... más bien es un heterosexual empedernido... jajajaj!... aunque en un momento de despiste, lo mismo.... cuela! jajaaj!!!
Bezos -como dice Thiago- a ambos... y a Mario, hoy, más cariñosos! jajaaj!!

Angel.