jueves, 5 de julio de 2012

Los cepillos

¡Ay que ver cómo están los cepillos!
No dejo de asombrarme conmigo mismo... y es que a estas alturas de la vida todavía me asombro de la capacidad de asombrarme que yo mismo tengo.
Y es que en España todo es posible. Y cuando digo todo, digo todo.
Bien es sabido por todos la situación en  que se encuentra el País. Pero es que, a pesar de todo, uno no puede dejar de impresionarse con ciertas cosas.
Bien sé yo de Nuestra Iglesia Santa, Católica, Apostólica y Romana. Y rememorando episodios, puedo hacer ahora mención a la capacidad de latrocinio de sus ministros. Yo mismo he encontrado, para mi asombro, piezas artísticas expoliadas de Iglesias conocidas por mí por los Ministros del Señor en los anticuarios de Castilla; con lo cual ya no debería asombrarme por nada  en lo que a La Iglesia se refiere.
Bien sé yo de Bibliotecas Diocesanas expolidas por y con el consentimiento del Clero, donde se han robado y vendido libros únicos y singulares. Y para ello, sólo hay que rememorar casos de famosas Casas de Subastas donde esos libros fueron vendidos.
Bien sé yo de piezas artísticas ordinarias que se siguen expoliando a día de hoy ante el escaso conocimiento de su valor por parte del pueblo de dios.
Bien sé yo de ventas inmobiliarias de terrenos eclesiásticos cuyos beneficios han ido a los bolsillos de corructos párrocos y obispos en vez de a las arcas sociales de la institución.
Bien sé yo de Ilustres Párrocos expoliadores de cepillos para beneficio propio. Y Bien sé yo de cargos simoníacos relacionados con la sodomía en el Clero.
Pero, lo de la Catedral de Santiago -en estos días- me deja con la boca abierta.
Siempre ha habido Sedes Apostólicas conocidas por su Gran Patrimonio generado por pingües beneficios. Quiero ahora acordarme de las que dicen ser algunas de las Diócesis más ricas de España por sus propiedades inmobiliarias, rentas, etc... como la Diócesis de Toledo o la misma Diócesis de Santiago. Siempre se ha dicho que el nombramiento de Obispo en una de esas Sedes era un Placer para todo clérigo no sólo por su catolicidad histórica y nacional sino también por las millonarias rentas y millonarios ingresos de sus parroquias, terrenos rústicos y urbanos, donaciones e ingresos varios.
He conocido casos de expolio generalizados en Iglesias y diócesis... pero el tema de Santiago de Compostela me deja con los pies vueltos.
Hace tiempo que salía a la luz pública inversiones más que sospechosas de La Iglesia española en sociedades financieras quebradas. Recuerdo el caso Gescartera, por ejemplo, donde muchos obispuchos tenían rindiendo el dinero de sus Sedes. Recuerdo también el caso de aquellas monjas a las que robaron millones del Convento, pero lo de Santiago es increible.
¿Cómo un vulgar electricista pudo robar el Código Calixtino?... 
No me asombra dicho robo, porque ya Erik el Belga sacaba de España en la postguerra camiones enteros de obras de arte vendidas y expoliadas de las Iglesias; camiones enteros de obras románicas y góticas. Por lo que, el robo de un libro puede ser normal o posible. Sucede todos los días, y yo he conocido casos verdaderamente más escandalosos y menos conocidos por tratarse de obras de menor importancia pero aún así valiosísimas.
Pero, la trama del electricista gallego es sublime. Para escribir un libro. Y es que yo, como suelo ser muy mal pensado, desde el primer momento del robo del famoso Codex, pensé que aquí había una trama erótico-sexual homosexual, naturalmente... jajajaj!.
El tema se ha resuelto estos días pasados... ¡y de qué forma!: dicho robo es perpetrado por un electricista, antiguo trabajador despedido, que durante años ha estado robando piezas de una catedral tan relevante como la de Santiago de Compostela sin que, al parecer, nadie se haya dado cuenta ni haya dado la voz de alarma. Sencillamente, increible.
Y claro... al parecer el electricista ya tenía una confianza enorme, porque en sus sucesivos robos, la cosa llegó a un extremo que decidió robar la pieza más relevante del templo después de las reliquias de Santiago el Mayor. Y ni corto ni perezoso, limpió de su caja fuerte el famoso Codex Calixtinus. ¡Ole sus huevos!
Y, naturalmente, ¡se pasó siete pueblos!... porque un robo así no puede pasar desapercibido como los múltiples que supuestamente había realizado con anterioridad. Es como si robáramos Las Meninas y pretendiéramos colgarlas en nuestro salón.... ¡que no cuela!
Pero... ojo al dato: al electricista se le encuentra 1.2 MILLONES DE EUROS... ¡millones de euros!... ¡sublime!... Ni el mismo Erik el Belga, ni un Opusiano lo pudo hacer mejor. Más de UN MILLON DE EUROS en efectivo y en casa, al parecer sustraido de la Catedral durante años.
¡Coño!.... ¡qué negocio es ésto de tener un cepillo en una catedral!... Si el electricista robó ese dineral durante años y al parecer nadie se dió cuenta hasta ahora... Yo me pregunto: ¿Cuánto ingresan los cepillos de la Catedral de Santiago de Cospostela?
El tema es para reflexión sobre esta Iglesia nuestra que, mostrando una incapacidad tremenda para preservar el Patrimonio artístico, al parecer está nadando en unos ingresos sobre los que nadie le pide cuentas.
Hace unos días, se planteaba el tema de los Impuestos y La Iglesia... ¿quién con estas cosas puede seguir manteniendo que la Institución ha de estar ajena al control impositivo estatal?
Sencillamente... España no dejará nunca de sorprenderme.

8 comentarios:

Observatorio Gay Granatense dijo...

La verdad es que episodios como éste demuestran dos cosas:

A) La realidad siempre supera la ficción.

B) Digan lo que digan, siempre, SPAIN IS DIFFERENT

En otro orden de cosas, tan rocambolesco es todo, que a estas alturas DAN BROWN, el autor del CÓDIGO DA VINCI, estará tomando notas de nuestro telediario internacional 24 horas, para su próxima novela: O CODEX CALIXTINUS, LA CATEDRAL ROUBADA....

Pimpf dijo...

Jajaja, angelillo, tú sí qué no dejas de sorprenderme. Buen post, aunque lo escribas calentito. Tu ya sabes lo qué pienso yo de los impuestos y la iglesia, hacienda somos todos, pues todos a pagar. Lo del electricista es sencillo, bastó con cortar la alarma 5 minutos, en galicia los cortes de energía son algo de lo más normal, jajaja. Has pensado qué ese dinero pudiese ser de una venta pactada con algún cura?

Bicos ricos

Joaquinitopez dijo...

Bueno, la cosa huele a chamusquina de lejos. Demasiado...perfecto. Justo trescientos sesenta y cinco días desde el robo a la recuperación. ¿Metido en un garaje sabiendo lo que es y con la humedad gallega? No trago. De momento ya han anunciado que restringirán aun más el acceso a los estudiosos al libro.
En que yo no creo en las meigas pero... ladrones de guante blanco, haylos. Me hubiera gustado escribir esto en gallego, casi toda mi familia es de allá pero no lo controlo lo suficiente.
Un abrazo

Roberto T dijo...

Es sorprendente cómo los clérigos no echaran en falta tanto dinero. Bien es cierto que la Catedral de Santiago no es cualquier iglesia de pueblo. Yo he visto que, a la entrada de algunas de estas pequeñas iglesias de pueblo, los párrocos suelen poner en el tablón de anuncios un documento en el que se da cuenta de los ingresos y gastos de la parroquia. Yo los he leído. Y en los cepillos se ve que entra poquísimo. Aunque no sería mala idea que la Iglesia se sostuviera únicamente con la "voluntad" de sus feligreses, que son los que hacen uso de ella. En cuanto a ese patrimonio documental tan valioso en manos de la Iglesia, me parece que ya es hora de que sea custodiado por una institución pública, que es más de fiar. También me pregunto que para qué demonios quieren los clérigos tener un electricista en la plantilla cuando ellos, de toda la vida, siempre han preferido la oscuridad... Besos.

aninoto dijo...

Tienes toda la razón.
Con la que esta cayendo y todos los recortes que aprueban cada día, pero a la Iglesia no hay quien le meta mano.
Yo también, no dejo de sorprenderme.

David Hornero dijo...

Razón mas que un santo (uy perdon). Yo aqui veo dos cosas:

1.- El repentino interes de la derecha por un libro que no sea de cuentas o de Cesar Vidal. Dicen que Marianico el Corto cuando tuvo el codice en sus manos exclamo: "No sabia que la mesa estaba tan coja".

2.- Lo facil que le resulta a la santa madre iglesia blanquear dinero con los cepillos.

Enfin.

Parmenio dijo...

No he estado por Santiago nunca, pero para que no se den cuenta de que falta un millón de euros es que allí más que cepillos lo que tienen es un pozo de los deseos. Lo veré cuando hagan la película ;)

Un beso (asombroso)

Un cura dijo...

La Iglesia también is different, amigo. Hay cosas que sorprenden... o no sorprenden... y eso es aún más curioso. Un saludo.