
Hoy hemos descubierto que tenemos en el trabajo a un salvapatrias. Así lo ha denominado uno de mis compañeros.Que... ¿qué es un Salvapatrias?
Pues... dícese del Personaje que siempre está pendiente de cualquier incidencia que ocurra para poner solución a la misma como si le fuera la vida en ello y empeñando los esfuerzos y la paciencia de todo el personal que le rodea que no tienen ningún interés en salvar patrias ajenas.
Para entender la psicología de estos personajes, lo mejor de todo es sufrirlos. Pero dado que quizás muchos de vosotros no conoceis lo que realmente puede ser padecerlos, os puedo poner unos ejemplos que verifiquen lo que aquí se trata.
Un salvapatrias es, según entiende mi otro compañero de trabajo, aquel que teniendo unas competencias laborales claras y definidas, invade la del resto de compañeros de trabajo en cuanto tiene la mínima ocasión. Y no sólo eso. Pues nuestro salvapatrias está dispuesto a ejercer cualquier actividad competencial por muy remota que se encuentre a sus actividades diarias.
¿Qué se va la luz en la oficina? Pues el salvapatrias, en vez de dejar que el resto disfrutemos de ese rato de paz y tranquilidad mientras no funcionan los ordenadores, va y llama al presidente de Unión Fenosa para que proceda a resolver el problema rápidamente.
¿Que el teléfono no funciona? Pues el salvapatrias, en vez de dejarnos al resto trabajar sin oir contínuamente el sonar del dichoso artefacto, manda un correo electrónico al Presidente de Telefónica con amenazas varias -dada la importancia del trabajo que desempeñamos- jodiéndonos a todos porque, al rato, el teléfono ya se encuentra de nuevo funcionando.
¿Que se rompe la impresora? No hay problema: El salvapatrias saca su maletín de destornilladores del Ikea y en un momento la desarma sin dar la pertinente incidencia y sin dejarnos al resto descansar durante unos minutos.
¿Que el ordenador se paraliza? Pues el salvapatrias, en vez de llamar al Servicio informático, rápidamente se pone en contacto con Google para que procedan desde América, si hace falta, a resolver el problema, fastidiándonos a todos la media hora correspondiente de descanso pertinente.
¿Que el jefe se mea? Pues corriendo el salvapatrias va con el orinal y se la sacude para impedir que el jefe desaparezca de nuestra vera y nos deje tranquilos durante un cuarto de hora.
¿Que se cae una escayola del techo? Pues el Salvapatrias saca su saco de yeso y, evitando que todos nos salgamos del edificio durante tres días, hace hasta un mosaico en el hueco con dorados y estucados diociochescos... para que trabajemos más a gusto.
¿Que se funde todo el sistema eléctrico del edificio? Pues... no hay problema. El Salvapatrias une su mano derecha con un extremo de los cables y su mano izquierda con el otro para servir de eje transmisor de la corriente e impedir que nadie del edificio deje de trabajar.
O sea... que por un gilipollas de Salvapatrias, aquí estamos todos jodidos.
Y vosotros... ¿sufrís algo parecido?