lunes, 16 de abril de 2012

La X

La X.
Llevo unos días dándole vuelta a la famosa "X". ¡Ya!... ya sé que hay que actuar con la cabeza fría y nunca tomar decisiones en momento de calentura. Pero lo del Obispo de Alcalá ha sido el colmo de los colmos. 
Y hoy me he tenido que enfrentar, sin dilatarlo más, a la "X".
Y es que, uno no puede estar tranquilo ni es su Comunidad de Propietarios. Así de claro.
Y es que, mi Comunidad de Propietarios no es muy "liberada" que digamos. Hasta el momento sólo he tenido dos momentos libertarios desde el tiempo que llevo residiendo en ella. Sobra ahora recordar que la Piscina no tiene duchas comunitarias... con lo cual, cuando uno baja a darse un baño, el agrado se limita al agua misma porque ni antes de entrar en ella ni al salir de ella, uno tiene un momento de "contemplación" digno de ser relatado; es decir, que no hay gran material en mi Comunidad... y si lo hay, bajan a bañarse en el momento en que uno no está. Claro que, con lo raro que soy yo para bañarme -a partir de las siete de la tarde, no antes- no me extraña que la Piscina esté vacía y no contemple ningún bello maromo.
Así es que, dos han sido los momentos de "contemplación" que he tenido en este tiempo: el Primero, el que suele acaecer durante el verano en la terraza del patio interior, donde un maromo bien puesto se pasea en bolas animándome la vista y enloqueciendo mi mirada hasta que aparece su esposa a colgar las bragas en el tendedero (¡por favor! ¡eso no se cuelga!). El segundo, el descubrimiento de un maromito que reside en el cuarto y que sube y baja con su barbita recortada mirándome inocéntemente cuando coincidimos en el ascensor.... ¡en fin! ¡todo queda en una mirada!.
Pero, lo último y para mi Penitencia durante esta Cuaresma ha sido el encontrarme con un cura subiendo y bajando... ¡un cura en el ascensor!... Y... ¡dios mío, qué cura!... ¡más mariquita que Marujita Diaz!. Y es que a uno no le pueden dar esos soponcios cuando llega a casa.... Yo creo que es una estrategia eclesial para catequizarnos visualmente... o quizás, un espía de Roma que se ha enterado que vivo por allí... o más bien, del mismo Ordinario del Lugar que me ha puesto un espía al enterarse que me consta que lleva bragas de ganchillo.  
Pero, ahí está el cura, subiendo y bajando el ascensor y haciendo gasto... como no podía ser de otra forma en un cura: haciendo gasto a la Comunidad.
Y es que, el personaje es tal, que unido al cúmulo de observaciones eclesiales en cuya meditación me encuentro inserto estos días con la Puñetera "X" de la declaración de la Renta, es tal -digo- que su aparición -junto con otras experiencias empíricas y junto con las declaraciones del Obispo de Alcalá- ha servido para cambiar la "X" que yo marcaba filosóficamente en la casilla de la Iglesia a la de "Asuntos Sociales".
Porque, en mi situación indagatoria no he podido dejar de contemplar fíjamente al cura: delgado, con su barbita de dos días, ropa ajustada a lo "mariquita", culo prieto y purito fino en mano (que ha encendido al salir fuera del edificio, naturalmente). Saca el móvil -yo me paro discretamente a observar al elemento-, lo mira (un móvil de última generación, naturalmente. No uno barato y discreto como llevamos todos), toca sus teclas mariquitamente hablando y muy fino él. Mete el móvil en su bolsito (de cuero fino y muy elegante, cual damisela diociochesca), remueve por sus bolsillos y saca una esbelta llave (más grande que una inglesa) con llavero incluido. Se para. Da una calada a su purito gay. Exhala el aire. Mira para un lado y para el otro buscando su coche. Lo encuentra y caminando como una "Señorita de Avignon" se dirije tiernamente a él. Yo pensando: será un 205, o un forito como el mío... ¡copón!... Se dirije a un Audi. Lo mira. Le limpia el polvito que hay en el espejo tiernamente con su mano. Lo abre con la llave inglesa de plata y entra elegantemente recogiendo su paquetito entre los pliegues de su ajustado pantalón.
¡Y que nos den por culo al resto de los mortales!... ¡Eso es pobreza evangélica!... ¡alucinante y vergonzante!. Y los demás, como gilipollas- a marcar la X en la Casilla de la Iglesia.
Así es que... Hoy he puesto fin a la tradición. Y he marcado la X en "Asuntos Sociales"  hasta nuevas circunstancias.


PD. Eso es lo que está ganando el Obispo de Alcalá.

jueves, 29 de marzo de 2012

ALCACHOFO




¡Cómo está el Panorama Político Español!
A la ya disputa entre Derecha e Izquierda, en uno de cuyos bandos todas las circunstancias se empeñan en introducirnos sin tener en cuenta que en España la derecha ya no es derecha ni la izquierda es izquierda sino que pueden llegar a ser todo lo contrario, ahora resurge un nuevo Prototipo de político: El Alcachofo.
El Alcachofo es aquel político que por su oportunismo no duda en ir de un sitio a otro, siempre desde la perspectiva de enriquecer su bolsillo.
A lo largo de la historia ha habido miles de Políticos Alcachofos en sentido estricto en este País: puedo traer aquí a colacción a Cristina Almeida, por ejemplo. También a chaqueteros tan evidentes como la Princesa de UPyD o a la antigua alcaldesa califal de Córdoba. Por citar a algunos. Todos ellos pueden ser catalogados de Alcachofos menores dado que milagrosamente un día descubrieron -como San Pablo- las evidentes oportunidades monetarias que les reportaría cambiar de partido y de ideología de un día para otro. Así, los Alcachofos, pasaban de la derecha a la izquierda, de la izquierda a la derecha, del Progresismo al Conservadurismo y si era necesario al comunismo o al fascismo... ¡da igual! El caso es sentir beneficiado monetáreamente el bolsillo.
Pero es que en estos tiempos se está dando un fenómeno nuevo: El Gran Alcachofo. Aquel que no duda en crear un Cisma como las primeras herejías Cristianas y cual Arriano niega la divinidad del Dios Supremo (el Presidente de su Partido Político) al cual debe reverencia, sumisión y respeto. El Arriano Alcachofo es aquel ser tan vulgar que aplaude cuando con ello le va bien y ensalza cuando algo consigue y crea un Cisma cuando ya no le dan lo que quiere. O sea, el típico ser despreciable que dejando marginada la dignidad es capaz de aplaudir todo tipo de ideas cuando le va bien y despreciarlas cuando le va mal.
El Arriano Alcachofo es un ser tan amante del Protagonismo que no duda que como Hijo Supremo ha existido incluso antes que desde su propia encarnación.
Es el típico ser tan repulsivo que uno duda cómo siendo todavía peor su propia esencia que la ideología de la que dimana, puede haber Criaturas que sientan veneración por él. Y curiosamente, estos Seres Alcachofos siempre tienen un Comité de admirdores que dan lugar a la Secta. Cosa curiosa. Y es que el género humano siempre es idiota por naturaleza... ¡qué le vamos a hacer!
¡Claro! Estos seres tan Alcachofos llevan consigo su propia penitencia, pues sin darse cuenta -sumidos en su prepotencia y su gran soberbia- un día se encuentran con que se ha convocado un Concilio de Nicea y son desterrados del Credo oficial.
¡Ay entonces! El Alcachofo se transforma en un escorpión. Y es capaz de lanzar su veneno contra su anterior maestro y si es preciso contra el Padre Creador que le insufló cierta naturaleza Divina. Y es entonces cuando da origen a "Foros" de supuesto librepensamiento donde no se piensa nada y cuyo único mandamiento es Adorar al Alcachofo: "Amarás al Alcachofo como a tí mismo y a los demás, que les den por culo".
Pues eso... Esta España nuestra se está convirtiendo -además de los problemas que tenemos ya- en una España de Nuevos Alcachofos: Seres con un protagonismo tal, que son capaces de vender a su padre con tal de figurar y estar siempre en el banquete, en el entierro, en la boda y en la comunión.
Ahora que, llegará el día -Oráculo de Yavhé- que a todos los alcachofos se les insuflará una ensalada de hostias... y sacarán los mismos escaños que el partido contrario. Y será ahí donde otra Alcachofa menor habrá de decidir sobre el Camino a seguir en esta vida.
A fin de cuentas.... El Principado es un tipo de ángel. Y ¿qué mejor ángel para el Principado que este Ser tan Alcachofo entre los Alcachofos menores de esa tierra? ¿No quiere el Pueblo Alcachofos? ¡Pues qué mejor cosa que el Gran Alcachofo entre los Alcachofos?
Pues eso... Por Andalucía o por Asturias, nuestras Comunidades son Comunidades de Alcachofos!. Así Sea.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Una locura



Pues no. No me refiero a la locura de las Elecciones Andaluzas... no, no...jajaj!
Hoy toca esta canción que siempe he querido colocar en el blog. Una locura.
Y es que no puedo evitar la morriña de la tierra. Y aquí está José Luis Perales con esta estupenda canción. Poco conocida y en su estilo.
Hace años solía encontrar al autor por las calles de mi ciudad. Nunca más se supo de este hombre. Sé que ha sacado algún disco en otra línea. Pero, yo que soy melancólico por esencia, no puedo nunca dejar de escuchar a Perales en mis momentos de seria meditación. Y esta canción, hoy... me sigue fascinando tanto como el primer día.
Ya. Es la Primavera. Es la melancolía que llevo dentro. Es quizás un poco de derrotismo y de pesimismo.
Mañana será otro día.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Rebeldía

http://losarchivosdelviento.blogspot.com.es/2012/03/rebeldes.html

Siguiendo con las consideraciones de Andrés "El Homógrafo" y meditando estos días sobre el Malafollamiento que ha tenido uno en la vida, hoy he leído un estupendo Panel de RobertoT sobre la Rebeldía y sobre cómo a lo largo de la Historia el "Ser Rebelde" se ha ido manifestando en Personajes de carne y hueso. A pesar de mi convencimiento sobre el conformismo en que generalmente estamos inmersos, es cierto que los tiempos nos han ido dejando ejemplos más que patentes de Personas rebeldes que han iluminado el aburrimiento diario del transcurrir de los días.
Podríamos escribir entre todos un Tratado sobre la rebeldía, sobre qué es ser rebelde en nuestros días y sobre si el serlo puede ser heroico tal y como están las cosas.
Más allá de estas triunfales consideraciones y de que yo tenga una naturaleza intrínseca rebelde por soportar diariamente al Géminis que llevo dentro, nunca me tuve por un Rebelde extrínseco hasta que un día un Santo Padre me dijo en el internado (miembras nos abroncaba a mí y a un amigo mío): "¡Fulanito! ¡A tí ya ni te digo nada, ni me molesto en perder el tiempo contigo, ni merece la pena que gaste palabras! ¿Por qué? ¡Porque sé que todo lo que te diga te entrará por un oido y te saldrá inmediatamente por el otro!"....
Pues, ¡vaya Plan!... ¡hombre! una sabía desde muy chico que era Géminis y que era influenciable por el estado de la Luna, pero yo no tenía un convencimiento tan grande sobre mi Rebeldía. No era consciente de ella, ¡qué quereis que os diga!.
Es cierto que yo siempre me he conocido en mis vicios y en mis virtudes y he mantenido por tanto que a pesar de los años nada ni nadie me ha hecho cambiarlos. Rechazo por tanto que alguien o una institución me hubiera podido insuflar más virtudes que las que tenía o quitar todos los vicios que arrastraba y, cuando sale el tema de supuestas técnicas, personas o entidades capaces de enderezar o desenderezar a las personas, yo siempre me he negado a admitir que mi bondad o mi maldad tuvera arreglo y que por tanto, a nadie he debido las cosas buenas de mi personalidad ni a nadie he debido las cosas malas de la misma que he arrastrado siempre. O sea, que intuyo que mi personalidad hubiera sido tal cual es, tanto como si hubiera estado en un Convento de Clausura (en este caso, me hubiera cepillado a todos los jóvenes frailes) o en esas barriadas de Vallecas (que dicen ser malísimas y que uno desconoce)
Ya!... ya sé que es una idea exagerada... pero teneis que entender el transfondo: quizás por eso, el Santo Cura me dijo que "yo no tenía remedio"...
Claro que ahora que lo pienso, recuerdo una anécdota de Malafollamiento y Rebeldía por aquellos días, que creo marcó la consideración sobre mi tierna persona:
Sicilia, años... (¡años!)... Un tierno estudiante de Bachillerato no podía soportar las películas que en su colegio se proyectaban para entretener al personal y durante aquellos sábados y domingos de atardecer peliculero, tenía la costumbre de irse con otro amigo suyo a charlar en algún lugar recóndito del edificio (he dicho, charlar... Pimfito... no trincar!)
He aquí que estando escondidos mientras que el amigo de esta tierna persona estaba fumando, apareció lo que vulgarmente se llama "un cura".
Cura amenazante dice al que aquí suscribe mirándolo con faz perruna: "¿Ustedes qué hacen aquí?"
El tierno infante -o sea, yo-, responde: "Pues pasando la tarde porque no soportamos esas estúpidas películas que nos ponen en este Sagrado edificio".
Cura, alterado, dice: "Pues ahora mismo va a ir usted a ver esa estúpida película".
Tierno infante principesco, responde: "De ninguna de las maneras voy a ir a ver esa inaguantable película soporífera".
Cura agresivo, dice: "O va usted ipso facto, o le doy dos tortas (¡vamos! lo que el pueblo llama hostias, o sea... dos guantazos bien dados y con sonido).
Tierno infante Principesco mira con asombro y responde con cara de indignación: "Por imperativo legal y ante tal amenaza, me veo obligado a ver la película porque ante la disyuntiva de dos tortas o de ver la soporífera película, prefiero lo segundo".
Cura dice: "Pues ahora mismo le acompaño para verificar su sinceridad"
Cura y Tierno infante bajan las escaleras del Claustro y se dirijen al lugar donde se está proyectando una película de Conan el Bárbaro. ¡Horrorosa! ¡Insoportable!
Todo el público mira cómo entra el Tierno Infante a ver la película. Pero el tierno infante no se sienta en la butaca y se pone en el centro de la estancia mirando en sentido contrario donde se está proyectando la Insoportable película. O sea, a la pared que hay enfrente donde no se proyecta nada.
Cura, mientras tanto, mira agresivamente al tierno infante que con el rabillo del ojo ve ponerser rojo al clero mientras que tiene el convencimiento de que va a soportar dos Hostias en público. Pero Cura Agresivo no se atreve a cometer ese latrocinio... y Tierno Infante Principesco sale indemne de la acometida, mientras que Cura Agresivo lo odio intensamente y eternamente.

Creo que desde ese momento, me he mantenido en semejante grado de Rebeldía... o Malafollamiento, que diría Andrés.

lunes, 6 de febrero de 2012

Yañez de la Almedina

Y es que yo la lo dije.
Con la Gran Novedad del redescubrimiento del cuadro de la Mona Lisa del Museo del Padro, Leonardo ha vuelto a la actualidad. Hasta nuestro amigo Thiago ya vaticinó hace años que este cuadro era realmente importante. Yo mismo recuerdo pasar por el Prado y mirar atentamente aquella Mona Lisa secundaria que estaba medio olvidada en uno de sus muros como una copia de la afrancesada.
Pero he aquí que resulta que ahora ese olvidado cuadro ha pasado del anonimado a plena actualidad porque resulta que las investigaciones y restauraciones a las que ha sido sometido han dado lugar al planteamiento de una teoría bastante verosímil y que viene a decir que la Mona o Madonna del Prado se pintó paralelamente en la escuela de Leonardo al tiempo que el maestro pintaba la afrancesada que ha pasado por la Primera y Original.
Pues bien. Toda aquella criatura que un día tenga la dicha de pasar por la Ciudad de Cuenca -Patrimonio de la Humanidad- no ha de dejar de visitar estos dos (entre otros del mismo autor) cuadros que ahora siguen:
¿No notan nada?
Pues fíjense bien. Fíjense bien si son amantes del arte.
Y es que estas pinturas manifiestan una evidente influencia del Gran Leonardo da Vinci (miren las caras y comprueban los parecidos con la cara de la Mona Lisa del Prado y la Mona Lisa afrancesada)
Y es que, uno no puede pasar por Cuenca sin visitar estas pinturas. Sería un crimen manifiesto. Un pecado imperdonable que a uno le pongan mirando para Cuenca y no vea estas bellas tablas que junto con otras del mismo autor se esconden (digo se esconden porque hasta hace cuatro días estaban sin iluminar siquiera junto con otros retablos del mismo autor) en la Santa Iglesia Catedral Basílica de Cuenca, una de las Catedrales más intrigantes y desconocidas de España.
Pues bien... el autor de esas tablas y de las que aquí voy colocando no es otro que el Gran y Magnífico YAÑEZ DE LA ALMEDINA. Uno de los pintores olvidados de nuestro Renacimiento Español.Y es que Yañez no era cualquier cosa. Una vez tuve unas piezas de Yáñez en mis manos y tengo que deciros que mientras las limpiaba, casi me corro del gusto, porque tener esas maravillas entre las manos y poder quitarles parte del polvorio acumulado que tienen encima, no es moco de pavo... ¡qué maravilla!.

Hernando o Fernando Yáñez de la Almedina (Almedina, Ciudad Real, h. 1489 - Valencia, 1536), nació en Almedina, provincia de Ciudad Real; es, pues, un pintor manchego, como su amigo y habitual colaborador el pintor Hernando de los Llanos; Algunos le dan origen morisco , claro que ésto puede ser una divagación derivada de las tonalidades y diseños moriscos que da a las vestiduras de los personajes en sus cuadros (Yo tiendo a pensar que Yáñez no era morisco sino que más bien, trajo el Renacimiento que había aprendido en Italia junto con Leonardo a España, dándo a su pintura matices localistas-moriscos propios de la España del momento).-

Joven aún debió marchar a Italia, como indica el indudable italianismo de su estilo, que denota una marcada influencia del sfumato de Leonardo da Vinci y otras influencias florentinas, así como de los círculos venecianos de Giorgione de Castelfranco; en dos documentos de 1505 sobre la pintura de La batalla de Anghiari de da Vinci y sus discípulos en el palacio Vecchio de Florencia se cita a un Ferrando Spagnolo, pittore, lo que acaso corresponde a Yáñez.

Las malas lenguas aseguran que la estancia de Yáñez de la Almedina con Leonardo fue un infierno para el Genio del Renacimiento pues, como buen discípulo no sólo aprendió del maestro las técnicas artísticas (técnicas y similitudes que todos podemos ver en los cuadros que os pongo) sino que también aprendió las técnicas amatorias. (ni me imagino, visto lo visto, las técnicas amatorias homosexuales de Leonardo , con todo el ingenio que llevaba dentro... ¡dioooossss!)
Y es que, al parecer Yánez de la Almedina trajo un infierno a la Escuela de Leonardo y que el pobre maestro sufrió de lo suyo, pues el español se cepillaba literalmente al novio de Leonardo, con lo cual aquello además de un círculo artístico, debió de ser un círculo de discordias amorosas que terminaría a palos... pienso yo!... claro que, lo mismo hacían tríos y vete tú a saber... que al parecer y según dice Andrés el Homógrafo, los tríos siempre han estado muy de moda... no sé!... El caso, es que si no quieres perder la Paz, no metas a un español en tu escuela... jajaja!


A su vuelta a España se estableció en Valencia, donde aparece documentado por vez primera en 1506, fecha en la que pintó el retablo de San Cosme y San Damián para la catedral de Valencia, quemado casi enteramente en 1936 (¡vaya fatalidad para los que adoramos a este autor); allí encontró un mercado para su pintura y trabajó ininterrumpidamente hasta 1526 colaborando con el citado Hernando de los Llanos; ambos firmaban Hernando o Fernando, hecho que generó la confusión de creer que eran un mismo pintor; trabajaron en las puertas del Altar Mayor de la Catedral en 1507 y en las doce tablas de una vida de la Virgen para el retablo mayor de la catedral, conjunto importante porque representa el establecimiento del modelo leonardesco en tierras levantinas; si bien estos dos pintores son acusadamente leonardescos y renacentistas, la imitación de Leonardo por Llanos es más literal y Yáñez posee un estilo con más recursos; Yáñez hizo algún trabajo en Barcelona en 1515, pero casi toda su obra conservada corresponde al periodo de Valencia, donde pintó piezas como El abrazo ante la Puerta Dorada, La Adoración de los pastores y La Dormición de la Virgen, todas en las puertas del retablo mayor de la catedral. Llanos y Yáñez abandonaron Valencia antes de 1520, dirigiendose uno a Murcia y el otro a Cuenca.

En 1531 se sabe estaba en Cuenca pintando varios retablos, noticia que es la última conservada sobre este pintor. Así pues, pueden establecerse tres periodos o fases en Yáñez: una italiana, a la que se le atribuye Los Santos Ermitaños del Museo Brera de Milán, una valenciana, la más importante, y una conquense, final.

Pues... vistos los rostros de los personajes de Yañez y visto el cuadro del Prado, y toda vez que en estos días la televisión aseguraba que la Mona Lisa del Prado era obra de escuela de Leonardo, yo me atrevo a decir que La Mona Lisa del Prado es obra de mi amigo YAÑEZ DE LA ALMEDINA... Y si hay alguien que pueda contradecirme, que vea todos esos cuadros y compare.

jueves, 2 de febrero de 2012

La más Bicha

¡Y bien contento que estoy!
Resulta que nuestro amigo Pimfito, me ha concedido el Premio a La Más Bicha del año en curso... O sea... que este periodo (¡os fastidiais todos!) yo tengo la corona durante todo el Año de la persona más Bicha de la Blogosfera. Corona que no todo el mundo puede ceñir, pues para ello se necesita superar una serie de pruebas muy exigentes que el propio Pimfito ha dejado claras en su Blog. Y yo, las supero con creces.
No sé si esto de ser Bicha del año tiene que ver con las observaciones que hoy he hecho a una CantaLeyes (Me consta que Pimpf me espía por unas cámaras secretas que hay instaladas en mi trabajo y me ve incluso cuando voy al baño... por eso sabe y conoce que conmigo no puede competir en muchas cosas... jajaja!) cuando se ha dedicado a tocarnos los colgantes, y que concretamente han sido:

-O sales voluntariamente del ángulo de mi presencia, o ahora mismo me levanto y te doy una patada en el Culo y sales involuntariamente por las ventanas de este edificio acristalado tan moderno que me ha construido Pimfito. ¡Maleducada! ¡Ordinaria! ¡Verdulera!

El personaje en cuestión se ha alejado de mí y ya no ha querido saber nada, aunque ha seguido montando el Pollo fuera de mi ámbito gravitatorio. Pero al menos, no he tenido que soportar su aliento.
Y es que, en el fondo, yo sé que tanto Pimfito como Andrés el Homógrafo se han puesto de acuerdo vía telegrama (¡copín, lo que cuesta un telegrama en esta España nuestra!) para darme el premio, dado que el dúo granaíno (Andresito y su novio antiguotestamentario, dado que nunca aparece como hacía el dios del Antiguo Testamento) no quiso concederme el de Malafollá del Año (premio con tongo, todo hay que decirlo! jajaj!)...
El caso es que yo pienso que esto de la Malafollá es lo mismo que "La Bicha"... y ¡hombre!... Pues me hace mucha ilusión... pues para tener el de bicha, hay que tener una enorme Picha... y yo sé que Pimfito, me lo concede -no por ser un genio maligno- sino por el tamaño.
Yo procuraré no decepcionarlo en este Año Santo... y seguiré aburriendo al autor del premio con la eterna petición del envío de una foto que me tiene prometida... Que... ¡joer!... ¡cuando me la mande, ya no lo voy a reconocer!
En todo caso... en el fondo, yo no entiendo por qué me ve tan Bicha y Protestón... si yo soy como La Virgen del Carmen, que siempre va con los escapularios puestos...
En fin... si Pimfito lo dice... YO SOY LA MÁS BICHA!!!!

viernes, 27 de enero de 2012

Malafollá 1

Y siguiendo el Plan establecido por nuestro Amigo Andrés "El Homógrafo Granaíno", voy a iniciar en este mes de enero mis capítulos sobre el Malafollamiento al que ha sido consagrado este Año Santo, procurando rememorar en cada uno de los meses integrantes del año un capítulo de mi vida donde el Malafollamiento se ha manifestado con toda intensidad.

Yo no he sido nunca una persona con mucho malafollamiento, pero como buen Géminis he de reconocer que tengo una paciencia infinita, pero cuando las circunstancias adversas me superan, hago uso de mi malafollamiento derivado, por herencia genética, de mi Abuela paterna.

Recuerdo capítulos muy incipientes de malafollamiento en mi más tierna niñez, como aquel en el que tuve el primer capricho de infancia al cual no estaba dispuesto a renunciar -algún muñeco que vendían en la tienda del pueblo-. Ante la negativa de mis padres en financiar mi capricho, yo no dudé en acometer mi primer atraco a mano armada y forzando la hucha de mi hermano mayor, conseguí todo el dinero que necesitaba para hacer la compra. Una maravilla de compra, y con muy bajo coste para mi bolsillo. Bueno... más o menos igual que las acciones de la Gürtel.

Pero, el primer capítulo de Malafollamiento que yo recuerdo en mi vida, tuvo lugar con Dña. Fernanda, una de las maestras de mi niñez. Es la primera vez que yo he sentido lo que era el malafollamiento en mi vida y la violación de mi dignidad.
Recuerdo que allá por los seis añitos yo iba a la clase de Dña. Fernanda. Por tratarse de un pueblo pequeño, los niños solíamos ir sólos al colegio a tiernas edades porque estábamos educados en la filosofía de "Niño da rua" desde muy temprana edad.
Mi protocolo antes de ir al colegio era pasar por la tienda de la Tía Emilia para que me regalara un puñado de confites. ¡Qué confites! ¡qué sabor a chinchón más rico!... y con mis confites, irme al colegio a "soportar" a la chochona de Dña. Fernanda, que como maestra de Capital era muy fina y elegante.
Aquella mañana era horrorosamente fría. Era muy frecuente que nevara en invierno y aquella mañana había caido un nevazo considerable por lo que, el aquí declarante tuvo que entretenerse haciendo el "lolo" con la nieve y con los confites. El caso es que, recuerdo que cuando llegué a clase, ya estaban todos mis compañeros dentro y aquello daba evidencias claras de que yo había llegado tarde. Fué entonces cuando atacó la chochona de Dña. Fernanda:


-¿Te parece bien llegar tarde al Colegio? ¿Qué horas son éstas de venir?

Aquella pregunta violentó tanto mi naturalidad y disimulo a la hora de entrar en clase, que odié por un momento y de forma intensa a la Chochona de Dña. Fernanda, mirándola con los ojos torcidos y enseñando mis tiernos dientes sin pronunciar palabra. Pero, Dña. Fernanda insistía e insistía en pedir explicaciones y el declarante, insistía e insistía en no darlas y permanecer en silencio.

-¿Es que no me oyes? -dijo en tono áspero Dña. Chochona.

Y el declarante permanecía el silencio con un malafollamiento cada vez más intenso.

-¡Sr. Angel G.! Si no contesta tendré que adoptar medidas drásticas en este desagradable asunto.

Y Angel G. permanecía en silencio odiando a aquella vieja que estaba quitándole la Paz interior.

-Por última vez, ¡o me dice por qué ha llegado usted tarde o tendré que adoptar medidas!

Y fue entonces cuando, en mi primer momento malafollao miré con odio intenso a Dña. Fernanda y empecé a meter en mi cartera todo aquello que había extraído mientras ella me hablaba.
Lógicamente, Dña. Rotermeyer se puso de los nervios al ver que, sin contestarle, yo recogía todos los utensilios en presencia de toda la clase y sin poder hacer nada, vió cómo me colocaba tranquilamente el abrigo haciendo tiempo para ser observado por todos y enrollándome la bufanda de colores; vió cómo recogía minuciosamente mi cartera y sin prisa ni alteraciones me largaba de clase sin tan siquiera despedirme.

Fué mi primer acto de rebeldía contra aquel sistema educativo. Recuerdo llegar al día siguiente con toda naturalidad y con el convencimiento de que si Dña. Fernanda procedía de igual modo que el día anterior, yo procedería a recoger y retirarme de nuevo. A malafollao no me ganaba nadie y yo no estaba dispuesto a perder la dignidad ya con seis años ni a dejarme amargar por una señorita.

No tuve especial feeling con Dña. Fernanda, ni la recuerdo con notas cariñosas. A pesar de ser un alma entregada a la educación en el pueblo. Y es curioso que sí recuerde muy afectivamente a otros maestros/as que han pasado por mi vida, pero aquel capítulo borró cualquier tentación de afectividad con aquella maestra que me consta que fue muy eficiente educativamente.

Pero aquel capítulo impidió que yo le entregara en el futuro MI AMOR.